19 de abril de 2011

Presentación en la FNAC de Zaragoza

Ayer, "Lunes Santo", tuve oportunidad de vivir una jornada muy intensa y emotiva. Lo había organizado todo Fernando Gasca, el papá de Pablo, un niño de tres años muy alegre con el que seguro que te llevarías muy bien, Javier.

Fernando, además, es el presidente de la Fundación Talita en Aragón. Se trata de una persona muy optimista y emprendora, que lo dispuso todo a la perfección para que acabásemos haciendo una presentación que valiera la pena.

Yo salí de Ávila muy prontito en la mañana y a eso del mediodía ya estaba en Zaragoza. Allí me fueron a recibir Fernando Gasca y Amelia Almau, la encantadora psicopedagoga y periodista de "El Heraldo de Aragón". Comimos en los tranquilos jardines de un club cercano, y allí, amenizados por el canto de los pájaros, tuvimos oportunidad de hablar largamente sobre el mundo de la discapacidad, y también aprovechamos para organizar la presentación de por la tarde.

La verdad es que tengo que reconocer que, gracias a todo lo que se había movido Fernando durante las semanas anteriores, casi todos los medios locales de Zaragoza se hicieron eco de nuestro acto. Sin ir más lejos, esa misma tarde, antes de la presentació, tuve una entrevista con la Cadena Ser, y hoy mismo he tenido otra con Radio Ebro. Además, gracias a Amelia, se publicó una amplia noticia sobre el tema en "El Heraldo de Aragón".

Después vino la presentación, a la que también nos acompañaron Beatriz Gutiérrez - responsable de la Fundación Adecco en Aragón - y Juan Antonio Planas - presidente de la Asociación de Psicopedagogos de Aragón -, así como un montón de amigos que quisieron presenciar el acto. Creo que entre todos acabamos haciendo una velada muy tierna, lleno de cariño y alegría, en la que se vio un vídeo con todo lo que hace la Fundación Talita, se presentó la colaboración de ésta con la Fundación Adecco, y, sobre todo, se habló de Alas de Plastilina.

Javier, la verdad es que me ha quedado muy buen sabor de boca de todo este día tan intenso, y aunque regresé a las tantas a casa creo sinceramente que valió la pena con creces.